¡BIENVENIDO ABRIL…Y EL FUTURO!

Hoy en mi sesión de “terapia a mi misma”, mi coach me salió con una pregunta a la que le tengo pereza…pero que tampoco me es indiferente: Andrea, ¿Cómo te ves en un año? Levanté mi taza de café y tomé un sorbo pasando por ese presente que estoy viviendo ahora y que aun me cuesta digerir. Qué difícil resulta pensar en el futuro…cuando estás tan enfocado en tu presente… Que difícil resulta pensar que  sí es posible plantearte la posibilidad de seguir siendo felices porque sí en un mes, en unos 6 meses, o…¿en un año? Porque he estado pensando en ello, y porque pude contestarle a pesar del respeto que le tengo al futuro, te invito a recibir Abril con las mismas ganas que tengo yo de hacerlo, y de seguir viviendo este presente para construir ese futuro….que ¡sí existe! ¿Quieres saber como me veo en un año?

Todos los días estoy estudiando la palabra presente en todos los sentidos. En Mindfulness el pasado, ni el futuro existen. Así que muy juiciosa lo he puesto en práctica cada día. Vivo el instante. Disfruto el aquí y el ahora. Pienso en esto que está pasando, en esto que que es “real”. Tal vez por eso mismo, mi intensidad es mayor en todo lo que hago, porque no estoy pendiente en lo que pasó, ni en lo que pasará. Bueno o malo, es una forma de ver la vida, y me ha funcionado. Pero también, tarde o temprano el futuro llega, y la ansiedad por saber qué vendrá, que pasará en tu vida…cobra un espacio en tu presente. A mi me pasó hace unos días, y me permití con un poco de nostalgia y de permitirme estar “triste porque sí” pensar en mi futuro. 

Esta taza llegó a mí en un restaurante gallego...¿Por qué no hoy?

Esta taza llegó a mí en un restaurante gallego…¿Por qué no hoy?

4 historias (que sin querer se unieron entre sí), y me invitaron a pensar en el futuro…

– El presente Feliz Porque SÍ: ¿Es verdad todo lo que estoy viviendo ahora? ¿Hasta cuándo durará toda esta dicha? ¿Podemos llegar a este nivel de tranquilidad y momentos de felicidad? Todas esas preguntas llegaron a mi mente justo ahora a 2 meses de terminar mis cursos. A 2 meses de entregar mi habitación. A 2 meses de tener mi experiencia Vipassana de meditación por 10 días. A 2 meses de…¡Yo que sé!

– Película El Diario de Noa (Notebook): Me gusta ver películas sin saber de qué se tratan. Este domingo lluvioso en Madrid me encerré en mi habitación, y me regalé una película al azar en mi portátil. No lloré por su historia, lloré por la mía. Me vi reflejada con muchos momentos que estoy viviendo ahora, pero que también quiero vivir. Seré Feliz Porque SÍ el día que encuentre ese viejito. Simplemente porque “El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más”. 

– Clase de Amor – Ternura: Los que me conocen lo saben, soy una emocional, cursi y enamorada del amor. Así que ésta clase me cayó como anillo al dedo. Este día vimos el valor del amor y la ternura, y logré conectarme tanto que haciendo los ejercicios corporalmente me sentí libre. Me sentí auténtica. Tanto que los demás notaron mi flexibilidad y mi química con un estado que me hace sonreír y ser yo. Creo en el amar sobre todas las cosas, ¿Lo crees?

– La compasión de mis padres: Esa lucha por recibir el futuro no la puedo hacer más real que con la ayuda de dos personajes que me recuerdan a El Diario de Noa, y cada vez que los veo me hacen creer más y más en el amor hasta viejitos. En ese futuro que aun está por llegar. Dos personajes que suelen ser mi padre y mi madre, pero que prefiero verlos como esos dos apoyos incondicionales que piensan en mi futuro mientras yo pienso en mi presente. Los amo con locura, y aunque sé que mi futuro no esté a su lado, lo aceptan y me apoyan porque sólo quieren que sea Feliz Porque SÍ, y eso… es amor sobre todas las cosas.

Viejitos por mi barrio en Madrid...

Viejitos por mi barrio en Madrid…

Abril: Mi presente futuro

Cuando en mi trabajo tenía que hacer mis planes de marketing para el futuro, y pensaba en Q1, Q2,Q3… (quarters, para los del spanglish marketiniano), veia el año por trimestres. Ahora estoy decidida a recibir mi Q2 pensando en el futuro presente. Por ahora tengo claro mis 4 locuras que viviré con atención plena durante los próximos 30 días:

– Tienda Virtual en Felices Porque Sí: Lanzamiento de mi tienda on line de productos para ser “Felices Porque Sí”. (Siiii, estoy en ello, y aunque tuve que abandonar otros proyectos para dedicarme 100% a este, espero que se haga realidad y aprender mucho).

– Fin de semana “Queriendo Ser Feliz”: Que mejor que empezar mes con el taller que dicta Miguel Guzmán en Madrid, y del cual espero contarles en mi próximo post mi experiencia, y mi gasolina para arrancar mes más ¡feliz!

– Visita de una de mis mosketeras en Madrid: Patricia Beltran viene a visitarme una semana a llenarme con su amistad colombiana y a recordarme un poco mi pasado. Que ganas de tenerte en mi Madrid…

– Lanzarme en Paracaídas en Semana Santa: Por fin llegó el momento de perder el miedo y volar por unos minutos por el cielo de Portugal…próximo post con los detalles.

Siempre hay espacio para decir: ¡Otla vez! . Malasaña. Madrid.

Siempre hay espacio para decir: ¡Otla vez! . Malasaña. Madrid.

¿En un año? Me vi sonriendo, tranquila, acompañada… ¿De quién? No lo sé… pero no me vi sola. Con música con guitarras de fondo, con colores amarillos y verdes, oliendo a naturaleza, caminando cogida de la mano. Viviendo el presente…así me vi cuando se lo conté a mi coach.

¿Y tú? ¿Te has preguntado como te ves en un año? Te invito a NO hacerlo, sigue disfrutando este presente como yo. Y construye tu presente futuro, construye tu Abril con lo que quieres hacer. Dale prioridad a lo importante, y no a lo urgente. Preocúpate por vivir esto y no eso… Por lo menos no generes expectativas, a mi me ha servido, ¡pruébalo!

…Porque vivimos hoy pensando en el mañana,

porque vivimos ayer pensando en hoy,

porque vivimos mañana pensando en ayer.

Porque podemos permitir abrirnos espacios a pensar hoy en mañana

y mañana en lo que pasó.

Porque no pasa nada si de repente sueñas ahora con lo que puede ser…,

con lo que puede hacernos felices porque sí…  

FIN DE SEMANA MINDFULNESS EN MADRID

Nací en Bogotá, y una de las cosas que más disfrutaba cuando vivía allí era recibir a personas que querían conocer la otra cara de la capital de Colombia. Ser anfitriona en mi casa y en mi ciudad es de lo que más me motiva. En una semana vuelvo a nacer en Madrid, (seré española muy pronto…tic tac tic tac), y uno de mis deberes ahora que resido en ella, es precisamente mostrar ese lado bueno, bonito y barato de la ciudad que siempre tiene el cielo azul. Por eso, cada vez que alguien me dice que viene a Madrid a pasar unos días, asumo mi papel de guía turística y espiritual Mindfulness. Así fue el pasado fin de semana… por primera vez logré mi objetivo. Quiero compartirte mi desconexión y atención plena en Madrid siendo anfitriona por 3 días…

Solo es que alguien nos diga que va a venir a vernos, o a pasar unos días en la ciudad en que vivimos, y el estrés se apodera de nosotros. Empezamos a buscar todo tipo de plan. Nos metemos en Google desesperados por encontrar los mejores restaurantes para comer, las obras de teatro del momento, la cartelera de cine, los conciertos… Planeamos, planeamos y planeamos con horas, con lugares, con personas…muchas veces sin preguntarle a nuestro invitado lo que quisiera hacer, vamos haciendo planes sin pensar. Nos dibujamos una guía turística en nuestra mente con tiempos de sobra, pero con ninguna opción de cambio. !Problema!

Sombras en el Templo de Debod. Madrid.

Sombras en el Templo de Debod. Madrid.

Antes de empezar el fin de semana…

– No planees: Deja que todo fluya…y !es verdad! Todo al final fluye. El mejor plan es el que no existe en tu mente, ni en un papel.

– Desconéctate del mundo digital: Avisa a tu gente que no vas a estar conectado durante 3 días. Con tu equipo de trabajo, tu familia, tus amigos, tus vecinos, tu perro, tu gato…!desconéctate de verdad, para estar en atención plena con esa persona!

– No reserves nada: Olvídate de llamar a restaurantes y pedir mesas. Deja que tu propio cuerpo te pida y tus sentidos con-sentidos actúen para llevarte a los mejores sitios y degustar lo que quieren en ese momento. Desde un Kebab o hasta una ensalada hecha en tu propia casa.

– No hagas cuentas regresivas: Si tu invitado te avisa con tiempo de su llegada, trata de no recordarlo todos los días. Eso si, anótala en la nevera para saber el día que llega, pero nada de: “Faltan 3 días…, faltan 2 días…”. Distrae tu mente pensando en otras cosas, y no la invadas de ansiedad.

– No compres regalos: Los mejores regalos son los que no se preparan, los que salen del corazón en ese momento en que te nació darle un recuerdo de Madrid cuando iban caminando por una tienda de souvenirs, o esa carta que le hiciste justo cuando estaba durmiendo la noche antes de irse. No prepares nada. Todo se prepara solo.

– Limpia tu casa y límpiate tú: Todo entra por los ojos, y si tienes el tiempo de dedicarle a ordenar el espacio donde vives, a llenarlo de buenos aromas y sensaciones que tu invitado podrá disfrutar cuando llegue, seguro te lo agradecerá. Y haz lo mismo contigo…también te lo agradecerá 😉

– Contagia a tus invitados de Mindfulness: Si no saben de qué se trata, es la oportunidad para decirles que no se preocupen. Que no hay una agenda por cumplir. Que se dejen llevar y se pongan en disposición de disfrute.

Madrid desde una de sus terrazas

Madrid desde una de sus terrazas

Guía express de atención plena en Madrid para 3 días: 

– Terrazas Gourmet gratis en Mercado San Antón y Gourmet Experience: Madrid es la ciudad terraza. Donde vayas hay un ático, un balcón, cualquier espacio es razón para ver el cielo madrileño. Muchas de ellas cobran por ver. Estas dos te las recomiendo: no pagas y si eres amante del buen comer te pasas un rato descubriendo olores y sabores nuevos.

– Croquetas y cañas socialistas en Casa Labra: Aunque no suelo hacer filas, vale la pena hacerla en éste lugar, en donde se creó el partido socialista de España, pero donde también venden las mejores croquetas de bacalao. Pruébalas, y acompáñalas con un vermut tradicional. !Huele, observa el lugar, degusta y salud!

– PicNic en el Templo de Debod: Nada de complicarse cargando una sabana, y comida durante todo el día, cuando de repente te dan ganas de hacer un picnic “porque si” en pleno centro de Madrid con una de las vistas más bonitas de la ciudad. ¿La comida? Te recomiendo la bandeja de 100 montaditos y sus ensaladas, pero también hay quienes llevan pizzas del chino y hasta latas de atún. Lo que importa es la compañía y el momento…!el momento!

– Un cine Ideal: Arriésgate y ve a cine sin reservar. Lo peor que te puede pasar es que no hayan asientos y tengas que bajar la película y verla en casa. Sino, entras a ver otra. Yo tuve suerte, y por cierto, les recomiendo el peliculón: Her.

– Vermut de grifo y aceitunas en Los Gatos: Confieso que ni el vermut, ni las aceitunas eran lo mio. Pero desde que empecé a sentirlas, a olerlas, a dejarlas en mi boca por un momento, a que el dulce del vermut me llenara, fue cuando empecé a cogerle el cariño que se merece tomarlo con aceitunas en el barrio de Huertas.

– Helado en La Latina en Grazie Mille: Un domingo en La Latina con 20 grados y un sol madrileño que nos acompañó desde el rio Manzanares fueron la excusa para antojarnos de un helado de Tiramisú y Menta con Chocolate. Solo fue que nuestro cuerpo lo pidiera, y a unos cuantos pasos nos encontramos con esta heladería… aPtitud lleva a la aCtitud.

– Empanada con ají y Cerveza Club Colombia en La Rochela: Mi invitado no era colombiano, pero quise hacerlo sentir el picante de mi país con una empanada de carne acompañada de una cerveza Club Colombia escuchando vallenato de fondo. Al mejor estilo del Mindfulness criollo.

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Mercado San Antón. Madrid.

Ningunas de las recomendaciones anteriores hicieron parte de un plan. Todo fue fluyendo a medida que lo queríamos, que nos lo pedía nuestros sentidos, sin planear, sin pensar, logré desconectarme y enfocar mi atención plena a mi invitado. Sin pensar en lo que íbamos a desayunar, en la hora en que nos íbamos a levantar, en lo que iríamos a hacer en la tarde, en donde nos iba a coger la noche… !Logré el objetivo! Me regalé 3 días de Mindfulness a mi cuerpo y a mis sensaciones.

¿Cuándo vienes a Madrid? Yo encantada de ser tu anfitriona y de no planear nada…nada! Te espero para únicamente disfrutar y dejarnos llevar por nuestros sentidos…

…Porque nos encanta complicarnos la vida

pensando en el futuro,

en lo que vamos a hacer mañana,

o esta misma noche,

cuando aun no nos hemos permitido terminar de disfrutar

el aquí y el ahora.

Porque la planeación consiste en no planear

y enfocarnos en el plan del presente

para ser felices porque si…

VOLVIENDO A LO BÁSICO

Cada vez que hablo con la gente que tengo lejos, que me ven por Skype, que reciben mis fotos sonriendo. Cada vez que me veo con la gente que tengo cerca, que nos vemos para tomar un café, que me ven sonriendo. Cada vez que llegamos a la pregunta que me llevó a escribirles hoy, me quiero más y MÁS! “Andre se te nota que estás feliz”…y luego de darles las gracias a través de mi sonrisa, viene la pregunta: ¿Qué haces para estar así? Les confieso que por segundos alcanzo a dudar en responder, pero mi seguridad y mi amor por mi misma hace que les responda con un: Estoy volviendo a lo básico, a amarme a mi misma. 

Hace un año no hubiera podido contestar la misma pregunta, no sólo porque ni siquiera había espacio para ella, sino porque la gente no lo notaba, al contrario, yo me preguntaba: ¿Cuándo seré feliz? ¿Estoy en búsqueda de esa felicidad? Hoy puedo contestar que aparte de ser una persona tan normal como tú, que también se pone triste, llora y se deprime, soy una persona que cada día me preocupo por hacer lo que me gusta hacer para ser lo que gusto ser. La clave, receta, formula, o respuesta a esa pregunta que me llevan haciendo está en: Volver a lo básico, en darle valor a las cosas que para ti antes no lo tenían, y buscar ese espacio que te hace sentir a gusto contigo misma, ese mismo que te hace sentir feliz 🙂

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Encontrando el camino. Punta Umbria.Huelva.España

Lo que pasa es que esta evolución (prefiero usar esta palabra a “cambio”), no llega de la noche a la mañana. Incluso creo que hasta ahora empecé a recorrer el camino de la felicidad. Pero para llegar a ese camino tuve que atravesar muchos espacios, lugares, momentos, y personas (algunas de ellas elegí dejarlas conmigo, otras elegí (y sigo en ello) dejarlas en el camino), y darme cuenta de realmente que era lo que me gustaba. Así de fácil. Es como cuando tienes 3 platos de comida, los tres te gustan igual, siempre que vas a un restaurante pides los mismos, pero al final te quedas con el que mejor le sienta a tu cuerpo, el que te puedes comer las veces que quieras y sabes que nunca te va a sentar mal. Yo escogí mi plato, y es este instante que estoy viviendo: Cuando decidí volver a lo básico.

¿Qué es Volver a lo Básico?

– Cambié el momento de recibir mi apartamento de soltera nuevo, recién comprado y pintado, listo para decorarlo a mi gusto. 65 metros cuadrados con terraza, chimenea, luz… por una habitación de 12 metros cuadrados en un piso (apartamento) que comparto con una argentina.

– Cambié no sólo uno, sino dos autos como medio de transporte por un abono mensual de buses y metro (el mejor del mundo)

– Cambié las salidas a divertirme los jueves, viernes, sábados…, por teatro, conciertos en salas pequeñas, o cenas en casas de amigos.

– Cambié las idas a cine los domingos (que eran más caras), por el miércoles del espectador y verme una película de cartelera cada semana.

– Cambié ir al salón de belleza a hacerme la manicure y la pedicure, por hacérmelas yo misma pintándomelas de colores cada semana.

– Cambié las subidas a taxis bogotanos a las 3:00am por las caminadas en las calles madrileñas escuchando mi música para el alma.

– Cambié el jugo de mora por el Vino Blanco (la verdad, es que es un lujo comprarte una buena botella por 2 euros).

Mi favorito jugo de mora...

Mi favorito jugo de mora…

– Cambié el estar metida en un trancón (atasco) para movilizarme de un lugar a otro, por caminar, respirar y tomar fotos sin pensar que me van a robar.

– Cambié mis catas de vino por ir a ferias y mercados gratis.

– Cambié a Janeth que me lavaba la ropa, me la planchaba, me limpiaba el baño…, por lavar yo misma cada 8 días en la lavadora, no planchar, y turnarme con mi compañera el aseo del baño.

– Cambié celebrar mi cumpleaños con grandes fiestas, siendo famosa con mis celebraciones, por no celebrarlo y ser igual de feliz.

– Cambié la forma de conocer gente nueva en eventos sociales por arriesgarme a tomar un café con desconocidos.

– Cambié ir todos los días al mejor gimnasio de Bogotá, y tomar clases de yoga y rumba, por salir a caminar por El Parque El Retiro.

– Cambié las cenas a los restaurantes de moda en Bogotá, por cocinar todos los días en mi “nueva” casa, y ser autora de platos que ni yo misma pensé que hacia.

Algunas de mis obras de arte by AndreUchis

Algunas de mis obras de arte

Y ahí sigo. Estoy volviendo a lo básico. Aun me quedan más costumbres que puedo ir cambiando poco a poco con el único fin de mejorar mi calidad de vida, y sentirme a gusto conmigo. Esta es tan sólo una de las claves para tener la cara que tengo cuando hablamos por Skype y me ves sonriendo 🙂 Hay otros factores, como el autoestima (para mi, la base de todo), la gente que escoges que te rodee y que puedas aprender de ellos, la capacidad de adaptarte al país que fueres, y así suene a lo de siempre, ver el lado bueno de todo, es verdad… !Funciona!

¿También te has dado la oportunidad de volver a lo básico? ¿Te gustaría hacerlo? ¿Qué cambios quisieras tener? !Arriésgate!

…Porque nos acostumbramos a tenerlo todo

y olvidarnos de aprender

y ver el verdadero valor de las cosas.

Porque nos da miedo dejar lujos, cosas materiales,

personas que no nos enseñan,

por lo básico, por lo espiritual,

por personas de quien aprendemos

más de lo que imaginas, y que son felices porque si…