HOY (PRE) OFICIALMENTE NACÍ EN ESPAÑA

Soy orgullosamente colombiana, hace 29 años nací en Bogotá y desde entonces he cargado con ese orgullo de pertenecer a un país simplemente “diferente”. Diferente por su gente, por sus lugares, por esos rincones y esas sorpresas que esconde más allá de la violencia, el narcotráfico, la inseguridad, Pablo Escobar, Betty la fea…bla bla bla. Un país que dejémonos de pendejadas, vale la pena vivir!

Espero morir siendo colombiana por haber nacido (de verdad) en mi país. Pero también a partir de hoy, moriré siendo española por haber nacido (de mentiras) en mi nuevo país. Aunque eso no me quite el seguir diciendo que soy colombiana, antes de ser española (y si, a pesar que mi aspecto físico se parezca más al español… Soy colombiana carajo!).

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Aunque es un poco borrosa, me gusta mucho esta foto en un bar de Bogotá celebrando carnaval

3 años y medio tuve que esperar para que me dieran la cita que tuve hoy en el Registro Civil de España en Madrid. Luego de muchas filas, tramites, papeleo, e incluso unas cuantas lloradas (cuando los funcionarios públicos españoles me trataban “a su manera”), luego de mucha espera, muuuucha espera. Hoy, sin necesidad de abogados, ni de haberle pagado a nadie, pre juré nacionalidad española por residir en este país, en la “Madre Patria”, como dirían mis abuelos. Así es, ya estoy a punto de ser toda una “españoleta”.

Y aunque aun no tengo en mis manos el pasaporte español, ni mi NIE (Número de Identificación Española, la misma cédula colombiana), tengo los mismos derechos de cualquier español, incluso de votar (cosa que confieso desde ya, que no lo haré, no sólo porque soy apolítica, sino por respeto a España). Espero en 3 meses tener mi pasaporte para viajar a los lugares que siempre me pidieron visa, y en algunos como Canadá y Camboya me la negaron, por simplemente…, y siempre será triste decirlo: Ser colombiana. Y así mismo espero envejecer mis últimos años de vida en una ciudad española que me regale todos los días su mar y sus atardeceres únicos.

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Esta foto me la tomé luego de haber pasado inmigración (dura) en Bangkok, Tailandia

Pero más allá de los derechos, y de los beneficios que me trae “para mis viajes”, tengo el deber de sentirme igualmente de orgullosa y agradecida por pertenecer a un país, que incluso antes de conocerlo, siempre hizo parte de mi vida. Sin querer estudié mi secundaria en el Liceo Segovia, un colegio español en Bogotá, al que le debo mucho de lo que soy ahora. En mis viajes a Estados Unidos, siempre conocíamos con mis primas españoles que bailaban salsa, así, por coincidencia. Luego hace unos años, estando en Colombia aplico para irme a estudiar a Barcelona o Madrid, y finalmente aterrizo en esta última el 17 de noviembre de 2008 con 24 años.

Desde ese día me enamoré lentamente de este país, no sólo era Ibiza y Barcelona lo que tenía que visitar (como nos lo suelen vender afuera). Me dediqué a conocerlo antes que otros países de Europa. Su naturaleza del Norte, sus playas de Baleares y Canarias, su bailao en el sur, su historia medieval con sus castillos en el centro…, su comida que no la cambio ni por la colombiana, su música flamenca que me llega al alma, su diversidad de paisajes, desde montañas que me recuerdan a Medellin, hasta playas color turquesa que le dan mil vueltas a San Andrés, y aun sigo recorriéndola y descubriendo lo bonita que es! Que grande eres España! OLE OLE!

Hoy juré ser española, pero también juré no renunciar a ser colombiana. Ahora mismo llevo la sangre de una, y la esencia de otra. Soy una mezcla entre la salsa y el flamenco, entre la arepa y las tostadas con tomate, entre los jugos de Maracuyá y el vino de la Rioja, entre el aguardiente antioqueño y el vermut madrileño. Entre lo chévere y lo guay. Una mezcla que aun no se define, y que prefiere ser de allí estando acá, y estar acá siendo de allí.

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La primera foto que tomé de Madrid

…Porque nacemos en lugares que nunca imaginamos,

ni pedimos ser quienes somos ahora,

porque nunca nos imaginamos volver a nacer

en lugares en donde pedimos ser quienes seguimos siendo ahora,

así, felices porque si…

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AMOR A TERCERA VISTA

Soy fan del “si se puede” amar a una persona por muchos muchos años, y morir enamorados. Mis padres van a cumplir 37 años de casados y aún existen en ellos esas mariposas que los hacen luchar el uno por el otro. Siempre lo he dicho, y en mis visualizaciones está clarisimo que no me veo caminando sola en la playa. Me veo cogida de la mano con mi viejito…

Hace 6 años conozco estos “Dones” que me puso la vida en el camino. Doña Fabiolita y Don Fidelito. Fui su profesora de validación de bachillerato, les enseñé español y matemáticas, pero aprendí de ellos el poder del corazón. Hoy, ella con 65, y él con 67, siguen con ese mismo amor que los unió cuando ella con 16, y él con 18, se encontraron por primera vez al estilo “Top Gun Criollo”, ella siendo una enfermera y él un militar. Hoy siguen caminando juntos de la mano con esas mismas ganas de aprender y seguir aprendiendo de la vida.

No fue uno, ni dos, sino 3 veces las que el destino los juntó para reafirmar que si, que estaban hechos para cuidarse, para envejecer juntos y pasar los mejores y últimos años unidos, con “su hijo de cuatro patas”. Fue ese tercer encuentro, cuando los dos ya luego de haber estado casados, de haber tenido hijos, se miraron nuevamente, él como instrumentista de mariachis, ella, como ayudante de cocina del mismo restaurante. Como si la vida misma los hubiera preparado, para empezar a vivir una vez más.

FIdel y FAbiolita

Los FIFA, como ellos mismos se llaman. FIdel y FAbiolita.

Los FIFA, como ellos mismos se llaman. FIdel y FAbiolita.

Y con dificultades, volvieron a salir adelante, de nuevo… juntos. Con esas pruebas que le pone la vida, se demostraron una vez más que están hechos para cuidarse uno del otro. Hace unos años Fidel sufrió una crisis nerviosa que lo dejó en cama por 4 años, sin poder mover brazos, ni piernas. Y mientras tanto, ahí estaba ella, Fabiolita, “su reina”, que sin saber se convirtió en su enfermera de verdad, y lo sacó adelante a punta de terapias, masajes, y según ellos mucho AMOR. Porque “Los problemas siempre van a existir, la solución está en comprendernos y respetarnos”, cuenta Fidel, el “Tesoro lindo” de Fabiolita.

Hoy, ella trabaja en una fruteria haciendo ensaladas de frutas. Él no tiene trabajo, pero saben que cuando uno de los dos no tiene, el otro le ayuda. Viven mensualmente con $450.000 pesos colombianos (eso equivale aproximadamente a 232 US o 169 euros), que en una ciudad como Bogotá, donde la calidad de vida es mucho más cara de lo normal, les alcanza justo para comer y transportarse en bus. Por eso aprovechan caminar, y compartir los platos de comida, porque no sólo ahorran, sino también disfrutan de lo sencillo, sin lujos. “Nosotros no tenemos nada, pero no nos hace falta nada”, dice Fidel, que suele invitar a Fabiolita una vez al mes al restaurante del barrio a comer un almuerzo casero como les gusta.

“Somos felices y queremos seguir sacándole jugo a la vida”, me responde ella, cuando le pregunto si es feliz. Ahora mismo están estudiando inglés y sistemas para poderse comunicar con sus hijos en el exterior, y ellos mismos le dicen a los más jóvenes que nunca es tarde para aprender. Sus 7 hijos (5 de ella, 2 de él), los apoyan en todo. Y así haya gente que les pregunte porqué “hasta ahora se acordaron de estudiar?”, ellos siguen adelante, caminando cogidos de la mano, así mismo como se ven en unos años…JUNTOS!

…Porque nunca es tarde para cogernos de la mano

y caminar con quien nos hace Felices Porque SÍ…

CHISPITAS QUE DAN MARIPOSAS

Hace unos meses llegó la navidad a los centros comerciales, pasó halloween y empezamos a ver árbolitos y luces por la calle. Hace unos días llegó la navidad al calendario, y hoy llegó oficialmente a nuestras vidas. A partir de ésta noche y hasta el próximo 7 de enero veremos rojo y verde por donde vayamos. A partir de hoy empezaremos a dar “Feliz Navidad” a quienes ya no veremos sino hasta el año que viene. A partir de hoy encenderemos una vela y pediremos muchos deseos.

Queramos o no, es inevitable no brillar con la luz que nos trae este mes. En Colombia hoy más que nunca le damos la bienvenida a la fiesta, a la no dieta, a comprar regalos, a vernos con quienes vienen de lejos al país. Hoy, más que nunca nos olvidamos que éste mes (y ojalá los otros 11), se convierten en el momento perfecto para darnos un abrazo con esa persona que hace mucho no veíamos, el momento para pasar la página, perdonarnos y perdonar a quienes amamos.

Mis navidades en Madrid y en Bogotá

Desde pequeña recuerdo encender las “Chispitas mariposas”, y hacer dibujos en el aire. Hoy me hacen falta, pero así como todos estos últimos 7 de diciembre (algunos fuera de Colombia), siempre he encendido mi vela blanca a las 7:00pm. Un rito que me inventé yo misma, y que disfruto (no tanto como las chispitas), pero si me hace sentir mariposas al pedir mis propios deseos.

Fe? No lo sé, pero por lo menos son unos instantes con magia (mientras enciendo el fósforo y espero que se apagué la vela), que me imagino hecho realidad ese sueño. Hace un año lo hice con dos grandes amigas, y las tres, cogidas de la mano, pedimos nuestros tres deseos. Se cumplieron?. El mio si, y el de ellas por verlas tan felices como están ahora, estoy segura que también.

No importa el lugar, ni la vela, ni las personas con las que estés a tu lado. Importa el momento, la luz y la compañía que quieras tener. Aprovecha esta fecha y desde donde te encuentres pide deseos a las 7:00pm y siente chispitas que te hagan sentir mariposas…nunca se sabe!

…Porque puedes encender tu propia luz

y brillar con tu sueño cumplido,

siendo Felices Porque SÍ…