VOLVIENDO A LO BÁSICO

Cada vez que hablo con la gente que tengo lejos, que me ven por Skype, que reciben mis fotos sonriendo. Cada vez que me veo con la gente que tengo cerca, que nos vemos para tomar un café, que me ven sonriendo. Cada vez que llegamos a la pregunta que me llevó a escribirles hoy, me quiero más y MÁS! “Andre se te nota que estás feliz”…y luego de darles las gracias a través de mi sonrisa, viene la pregunta: ¿Qué haces para estar así? Les confieso que por segundos alcanzo a dudar en responder, pero mi seguridad y mi amor por mi misma hace que les responda con un: Estoy volviendo a lo básico, a amarme a mi misma. 

Hace un año no hubiera podido contestar la misma pregunta, no sólo porque ni siquiera había espacio para ella, sino porque la gente no lo notaba, al contrario, yo me preguntaba: ¿Cuándo seré feliz? ¿Estoy en búsqueda de esa felicidad? Hoy puedo contestar que aparte de ser una persona tan normal como tú, que también se pone triste, llora y se deprime, soy una persona que cada día me preocupo por hacer lo que me gusta hacer para ser lo que gusto ser. La clave, receta, formula, o respuesta a esa pregunta que me llevan haciendo está en: Volver a lo básico, en darle valor a las cosas que para ti antes no lo tenían, y buscar ese espacio que te hace sentir a gusto contigo misma, ese mismo que te hace sentir feliz 🙂

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Encontrando el camino. Punta Umbria.Huelva.España

Lo que pasa es que esta evolución (prefiero usar esta palabra a “cambio”), no llega de la noche a la mañana. Incluso creo que hasta ahora empecé a recorrer el camino de la felicidad. Pero para llegar a ese camino tuve que atravesar muchos espacios, lugares, momentos, y personas (algunas de ellas elegí dejarlas conmigo, otras elegí (y sigo en ello) dejarlas en el camino), y darme cuenta de realmente que era lo que me gustaba. Así de fácil. Es como cuando tienes 3 platos de comida, los tres te gustan igual, siempre que vas a un restaurante pides los mismos, pero al final te quedas con el que mejor le sienta a tu cuerpo, el que te puedes comer las veces que quieras y sabes que nunca te va a sentar mal. Yo escogí mi plato, y es este instante que estoy viviendo: Cuando decidí volver a lo básico.

¿Qué es Volver a lo Básico?

– Cambié el momento de recibir mi apartamento de soltera nuevo, recién comprado y pintado, listo para decorarlo a mi gusto. 65 metros cuadrados con terraza, chimenea, luz… por una habitación de 12 metros cuadrados en un piso (apartamento) que comparto con una argentina.

– Cambié no sólo uno, sino dos autos como medio de transporte por un abono mensual de buses y metro (el mejor del mundo)

– Cambié las salidas a divertirme los jueves, viernes, sábados…, por teatro, conciertos en salas pequeñas, o cenas en casas de amigos.

– Cambié las idas a cine los domingos (que eran más caras), por el miércoles del espectador y verme una película de cartelera cada semana.

– Cambié ir al salón de belleza a hacerme la manicure y la pedicure, por hacérmelas yo misma pintándomelas de colores cada semana.

– Cambié las subidas a taxis bogotanos a las 3:00am por las caminadas en las calles madrileñas escuchando mi música para el alma.

– Cambié el jugo de mora por el Vino Blanco (la verdad, es que es un lujo comprarte una buena botella por 2 euros).

Mi favorito jugo de mora...

Mi favorito jugo de mora…

– Cambié el estar metida en un trancón (atasco) para movilizarme de un lugar a otro, por caminar, respirar y tomar fotos sin pensar que me van a robar.

– Cambié mis catas de vino por ir a ferias y mercados gratis.

– Cambié a Janeth que me lavaba la ropa, me la planchaba, me limpiaba el baño…, por lavar yo misma cada 8 días en la lavadora, no planchar, y turnarme con mi compañera el aseo del baño.

– Cambié celebrar mi cumpleaños con grandes fiestas, siendo famosa con mis celebraciones, por no celebrarlo y ser igual de feliz.

– Cambié la forma de conocer gente nueva en eventos sociales por arriesgarme a tomar un café con desconocidos.

– Cambié ir todos los días al mejor gimnasio de Bogotá, y tomar clases de yoga y rumba, por salir a caminar por El Parque El Retiro.

– Cambié las cenas a los restaurantes de moda en Bogotá, por cocinar todos los días en mi “nueva” casa, y ser autora de platos que ni yo misma pensé que hacia.

Algunas de mis obras de arte by AndreUchis

Algunas de mis obras de arte

Y ahí sigo. Estoy volviendo a lo básico. Aun me quedan más costumbres que puedo ir cambiando poco a poco con el único fin de mejorar mi calidad de vida, y sentirme a gusto conmigo. Esta es tan sólo una de las claves para tener la cara que tengo cuando hablamos por Skype y me ves sonriendo 🙂 Hay otros factores, como el autoestima (para mi, la base de todo), la gente que escoges que te rodee y que puedas aprender de ellos, la capacidad de adaptarte al país que fueres, y así suene a lo de siempre, ver el lado bueno de todo, es verdad… !Funciona!

¿También te has dado la oportunidad de volver a lo básico? ¿Te gustaría hacerlo? ¿Qué cambios quisieras tener? !Arriésgate!

…Porque nos acostumbramos a tenerlo todo

y olvidarnos de aprender

y ver el verdadero valor de las cosas.

Porque nos da miedo dejar lujos, cosas materiales,

personas que no nos enseñan,

por lo básico, por lo espiritual,

por personas de quien aprendemos

más de lo que imaginas, y que son felices porque si…

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MI PRIMER REGALO DE NAVIDAD

Recibir regalos de personas que amas, con contenido amoroso para hacerte sentir lleno de amor, no tiene precio. Gracias a mis padres, por hacerme este tipo de regalos. Hoy y siempre los amaré…

EL REGALO: Un fin de semana desconectada del mundo. Dos días completos metida en un hotel con gente que en la vida había visto. Viviendo momentos en que estuve a punto de salir corriendo. Instantes mágicos que no entendía porque estaban pasando. Pensamientos, emociones y acciones en un sólo paquete. Un regalo de fin de semana que terminó siendo un regalo a mi propia vida.

Los que me conocen desde hace unos años, saben que me va todo este rollo espiritual. Cursos, terapias, talleres, vivencias, y personas con una energia especial me atraen si o si. Saben, que cada vez que puedo prefiero invertir en mi, que en cosas materiales. Simplemente porque trato de alimentar mi alma, en lugar de alimentar mi cuerpo.

Taller: Amate a ti mismo, sana tu vida

Esta vez, como casi todas las veces cuando queremos sanar-nos, el ingrediente fue el AMOR. Un viaje “amoroso” visto desde las creencias, los prejuicios, el miedo, la rabia, la compasión, el perdón, y la liberación. Todo esto vivido en medio de juegos, visualizaciones, meditación, y auto observación a tu parte interior para luego darle la mejor medicina a tu alma: una pastilla de amor compuesta de tu misma escencia y tus valores (si, esos mismos que tienes y valen mucho la pena).

Lloré (más de lo que me imaginé), rei (como lo imaginé), abracé (tanto como nunca pensé hacerlo) y me conecté con lo que me activa al poder del corazón para permitir amarme a mí misma, y a las personas que tengo a mi lado. Tuve rabia, reconocí mis errores, pedí perdón y sentí paz liberándome de cosas que no valen la pena desgastarnos.

Gracias una vez más a Mery (mi mamá), y a Jorge (mi papá), por ser el motor de esta historia que hasta ahora empieza. Gracias a Susana (mi coach) por su iniciativa en la realización de este tipo de talleres desarrollados por Louise L. Hay. Gracias a mis compañeritas de taller por transmitirme mensajes de amor. Gracias a la vida (a esa misma que ahora me estoy comiendo con locura) por permitirme vivir este tipo de experiencias que desde ya hacen parte de mi equipaje espiritual.

…Porque siempre sales ganando cuando inviertes en ti

experiencias espirituales para ser Felices Porque SÍ…